El otro día me encontré a Maria por la calle y la note un tanto extraña, al parecer había conocido a una persona que le habría metido su polla y la habría reventado, poco después Jesús me contó que la muy subnormal se fue de fiesta ella sola, que conoció a dos chicos que en principio parecían majos, y que cuando despertó tras beber un cubata que ellos le habían ofrecido, se encontró atada a un palo y le hicieron de todo, jodete Maria y la próxima vez no seas tan puta y no recibirás tu merecido.





