RELATOS. Ana y los cuatro

RELATOS. Ana y los cuatro

Esta historia que les voy a narrar sucedió hace unas fechas, cuando estaba hablando yo con una amiga a través de Internet. Ella se llama Ana, vive en Madrid, y ese día, me contó lo que le había sucedido hacía poco. Esta chica tiene cuarenta y dos años, es morena, mide 1,70, delgada, pechos grandes, trabaja en el hospital como enfermera.



Ella me comentó un suceso que le ocurrió hacía unos días, pero antes de ocurrir esto, ella me comentó que desde hacía un tiempo, sufría fantasías y sueños por las noches, que hacían que se despertase cada noche sudorosa, en estas fantasías ella estaba con varios chicos. Estando sufriendo estas fantasías, Ana me dijo que en el día en cuestión en que le acaecieron los acontecimientos, ella estaba durmiendo ya que había estado el día anterior de guardia en el hospital, entonces sus vecinos de al lado se mudaban, y la despertaron con el ruido de la mudanza sobre las diez, ella libraba ese día, así que se levantó al haber sido despertada.

Una vez que dejó la cama, Ana subió la persiana, entonces vio el camión de la mudanza en la calle, inmediatamente salió a la terraza del dormitorio, extrañada porque no sabía que se fuese a mudar ningún vecino, ella me comentó que embargada por la novedad, tal fue la absorción que no se dio cuenta de que estaba en camisón, el cual era de seda, de color burdeos, que le tapaba medio muslo. Cuando se dio cuenta, vio a dos trabajadores de la mudanza en la terraza contigua, los cuales estarían por la veintena de años, ellos estaban colocando cajas en una especie de grúa y hablando a voces con otros dos chicos que estaban abajo en la calle junto al camión, uno de ellos un adolescente que acabaría de cumplir la mayoría de edad y el otro era el mayor de todos, que pasaría los treinta años.

Tras contemplar todo el escenario, se dio cuenta de que los dos muchachos de arriba se habían quedado embobados mirándola, así que entró en el dormitorio de nuevo, dándole un escalofrío nada más hacerlo al pensar en la mirada de esos jóvenes. En ese momento ella me confesó que se excitó muchísimo, y que se pasó gran parte de la mañana mirándolos por una de las ventanas sin que ellos se dieran cuenta, que no se los podía quitar de la cabeza, que solo hacía pensar en ellos, más aún con las fantasías que había tenido en días anteriores.

Ana me dijo que estaba tan caliente y ensimismada mirándoles, que cuando se dio cuenta era la once del mediodía, así que se vistió rápido y bajó a comprar el pan, ya que su hijo, pues tiene un retoño de diecinueve años, llega sobre las dos y el marido al poco tiempo. Mi amiga me dijo que al volver no estaban en la calle, entró en el portal y vio como se cerraba la puerta del ascensor, pero de inmediato alguien desde dentro la detenía poniendo su mano, al abrirse vio a dos de ellos en el interior, los de la terraza de antes, le preguntaron si subía y ella dijo que sí, que iba al cuarto, dicho esto ellos le respondieron con una sonrisa que lo sabían.

Me dijo que en el corto trayecto del ascensor pudo apreciar el olor de sus cuerpos fornidos y ver sus torsos musculosos más de cerca, notó que se miraban entre ellos sonriendo tras haberme mirado ambos antes el pecho, al bajar se despidió con un adiós y uno de ellos le respondió que hasta luego guapa, lo cual hizo que le recorriera un escalofrío por el cuerpo.

Ella me comentó que fue entrar en casa y empezar a sentir un volcán por dentro, su imaginación se disparaba y su coño le ardía y reclamaba su atención. Entonces fue al dormitorio, se tumbó en la cama y sacó el vibrador de la mesilla, se levantó la falda, se abrió de piernas, y con las bragas un poco apartadas se lo metió de golpe, no le hizo falta ningún lubricante de lo mojada que estaba, sintió que llegaba con él al fondo, apreciaba su flujo resbalar por sus muslos, empezó a oír el chapoteo que producía el movimiento del consolador en su vagina, quería calmar ese fuego, y se masturbaba compulsivamente, tal energía y empeño puso que momentos después lo logró. Se quedó tirada en la cama, reposando de la masturbación, se había corrido pensando en los dos chicos de la terraza, ella disfrutaba con ellos en su mente.

Estando en la cama reposando de su masturbación, llamaron a la puerta, ella se apresuró a ponerse las bragas y la falda bien nuevamente y se dirigió hacia la entrada de su casa, cuando abrió vio que era uno de los de la mudanza, de los que estaban antes en la terraza, era moreno, guapísimo, fibroso y, este le preguntó que si tenía agua fría, que hacía mucho calor y la dueña del piso en que estaban haciendo la mudanza no tenía ya, ella le dijo que sí, entonces Ana fue hacia el frigorífico y le trajo una botella grande, el chaval le dio las gracias, y ella le dijo que no era nada, y que si quería otra cosa, refrescos, cervezas o zumos pues que ella podía facilitárselo, él chico se lo pensó un poco, y después le respondió que una cerveza estaría bien, entonces Ana le dijo que entrase, se fueron los dos a la cocina, ella tomó dos cervezas del frigorífico, las abrió, le dio una al chico y la otra comenzó a bebérsela ella, acto seguido cogió un paquete de patatas fritas y puso en un plato unas cuentas, él comenzó a beber y a comer.

Pronto entablaron una conversación, él le comentó que su vecina se iba a las afueras de la ciudad, y que tenía muchos muebles y cosas, que iba a ser una mudanza larga, ella le comentó que no sabía nada, que ni su marido ni su hijo le habían dicho tampoco nada, él le preguntó por donde estaban ellos y ella le respondió que en el trabajo y en el instituto, él tras oír eso se empezó a soltar y a ser descarado, le dijo que si ella fuera su mujer no la dejaría sola, que estaba muy bien y que cualquiera podía quitársela, ella se ruborizó por el descaro, y le comentó que no era para tanto, él ya desbocado le dijo que era una chica espectacular, todo ello mientras acababa la cerveza y se acercaba a ella.

Ana le dijo que ella siempre había sido fiel a su marido, que él no debía de tener problema por eso, pero ella me comentó que en verdad estaba ardiendo y deseosa de tener sexo con ese chico, él le dijo que era una pena, porque le gustaba mucho, todo esto teniendo su cara frente a la de ella, Ana le respondió que ella era fiel, y él le dio un beso, el cual ella respondió. Estuvieron besándose un rato aceleradamente, él le agarraba mientras el culo, apretándolo hacia ella, sintiendo su miembro encerrado, poco después, él sin dejar de besarla se la llevó hacia su dormitorio, que estaba junto a la cocina, y que también daba al hall del piso.

Cuando llegaron, él la tiró en la cama, encima de la colcha, el chico se empezó a desnudar, mientras ella apartaba la colcha y dejaba la cama con la sábana, una vez desnudo, se fue hacia ella, le levantó la falda negra y tras arrancarle las bragas, le metió la polla en su coñito, no hubo más preliminares, pero no hicieron falta, ella estaba muy mojada por la situación y por su anterior autosatisfación individual, él comenzó a follársela en su cama de matrimonio, a ritmo medio, le metía su polla una y otra vez hasta el fondo, su vagina la aceptaba gustosa.

El chico le decía que cuando la vio por la mañana en el balcón casi en pelotas imaginó que era una cachonda y que no se equivocó, que le dijo a su compañero, que a ver si alguno tenía suerte hoy con ella, que el acompañante decía que las maduritas eran las mejores y no se equivocaba, porque tenía un precioso coñito. Ana le respondía que nunca había hecho eso antes, que no siguiera ya que estaba casada, que el chico le respondía que lo sabía, que ya se lo dijo antes y que además había visto la foto de la boda en la mesilla, y que el marido tenía una cara de cornudo impresionante, que estaba ahí contemplando como estaba su mujer abierta de patas y recibiendo la polla. El chico continuaba diciendo que se la iba a follar a base de bien, para que se quedase satisfecha, que tenía un coño apetitoso, muy estrechito.

El chico le metía una y otra vez el miembro en su húmedo coñito, ella le decía al chico sin mucha consistencia que no siguiera, pero a la vez le comentaba que hacía mucho tiempo que no se la follaban y menos un chaval tan jovencito, incluso Ana le rogaba que no empujara tanto. El operario le respondía que se relajase y disfrutara, que se le notaba falta de miembro masculino, pero que iba a quedar reventada como una zorra.

Ella le pedía que no siguiera, que se iba a correr de nuevo, él se quedó sorprendido, y al ver la cara ella le dijo que antes había estado masturbándose un poco, él sonrió y le dijo que era una putita insaciable, el chico continuó encima de ella follándosela con las piernas lo más abierta posible, el pene entraba por completo una y otra vez, Ana la cual había perdido ya también su camisa blanca, le rogaba que dejara de mordisquear sus pechos, que le iba a dejar marcas, para después decirle que se iba a correr de nuevo. Él le dijo que esperase un poco, que aguantara, que tenía unas pedazos de tetas, que el marido era un inútil al no tirarse a su mujer más a menudo, ella le dijo que terminase, que su hijo de diecinueve años estaba a punto de llegar a las dos, él le respondió que hasta esa hora quedaba aun mucho tiempo, y que su hijo gozaba de pocos años más que él, que tenía veintitrés.

Ana estaba boca arriba en la cama, desnuda totalmente, abierta de patas completamente, con el chico encima de ella, el cual no paraba de penetrarla una y otra vez a gran velocidad, ella gritaba de placer, chillaba de gozo, le rogaba al chico que continuara, él le decía que le iba a meter el miembro lo más que pudiera, que disfrutara de su coño, que seguro que con el cornudo de su marido no se corría así.

Ana no aguantó más y se empezó a correr, mientras el chico le decía que él también, ella sentía los espasmos del pene, notaba su semen en su vagina, llenándosela, él le decía mientras se corría que era una mamá muy putita, y ella le pedía que no se la sacase, que quería más, estuvieron un rato inmóviles en esa postura, reposando, hasta que pasado un tiempo él se apartó de ella y le dijo que se tenía que ir, que le estarán echando en falta, que tenía que ir a trabajar un poco, que si luego podía, volvía y le daba más, que era una viciosa y que tenía unas enormes ganas de polla, Ana, que tenía sus flujos por todos lados, le dijo con cara de pena que estaba de acuerdo, así que el chico se vistió y se marchó de la habitación.

Ana me contó que se quedó en la cama tirada, reposando de nuevo de su segundo orgasmo, pero poco le aguantó esta situación, ya que se dio cuenta de que aun no estaba saciada, que su calentón era aun mayor de lo que pensaba, así que ante su soledad, empezó a acariciarse su coñito, estaba desnuda encima de la cama, y jugando con sus deditos en su coñito, llegando incluso a penetrarse con ellos.

De repente, ella me comentó que estando así vio como entraban los dos jóvenes de la terraza en el cuarto, el chico había vuelto con su compañero, yo estaba ahí masturbándome delante de ellos, entonces el chico le dijo al otro que viese lo puta que era, que estaba abierta de patas masturbándose ansiosa de más, el otro respondió que menuda guarra, y después le preguntó a ella que si iba a dejar que le follase, ella no respondió, el primer chico entonces le ordenó al nuevo que se la follase, y acto seguido se fue, dejándolos solos, era obvio que no había cerrado la puerta al irse.
Al quedarse los dos, ella me comentó que dejó de masturbarse, el nuevo chico era moreno, muy guapo, bastante musculoso y alto. Este se fue acercando a ella mientras se quitaba la ropa, quedando desnudo completamente al poco tiempo, pudo ver su musculoso cuerpo marcado, se le notaban las abdominales y los pechos, y abajo un enorme pene. Ana se quedó inmóvil mirando al chaval, él se acercó a ella, una vez estaba al lado, sonrió y se subió a la cama, se puso de rodillas a la altura de los pechos de mi amiga, una pierna a cada lado y él empezó a amasar sus pechos, los agarraba con fuerza y tiraba fuerte de sus erguidos pezones.

Ana estaba a merced del chico, el cual le dijo que tenía unas tetas hermosas, para preguntarle seguidamente que si iba a dejarse follar, no respondió, y el continuó diciéndole que le encantaban las maduritas, que iba a gozar su miembro, después le comentó que las jovencitas solían asustarse al ver su pene, que no se relajaban y no la sabían disfrutar bien, para finalizar preguntándole que si ella iba a saber hacerlo, ella respondió que era inmensa y gorda, que no iba a poder hacerlo, él siguió diciendo que quería disfrutar metiéndola entre sus tetas, cosa que hizo, mientras apretaba sus pechos hacia dentro, dejando aprisionado su miembro, le dijo que le encantaban sus pechos, que con pocos podía hacerlo, las juntó al máximo para sentir el tacto ambos completamente, y le preguntó mientras movía su polla entre ellas que si le gustaba sentir su miembro ahí, Ana le dijo que tenía la piel suave y que sentía su calor, que estaba ardiendo, él le dijo que normal, que estaba muy excitado, que le encantaba mover su pene entre unas tetas así.

Acto seguido y mientras continuaba con esto le metió un dedo en su coñito, ella gimió, y el chico le dijo que lo tenía muy lubricado, para después preguntarle que cuanto hacía que no follaba en casa, ella respondió que un mes, que su marido no solía tener ganas, él le expresó que con su edad y un coño así la tendrían que follar a diario para que disfrutase bien de él, que la había debido follar poco, que el cornudo de su marido debía estar poco dotado porque lo notaba muy estrecho, Ana le dijo que hasta hoy sólo había estado con su marido, y el chico le dijo que le encantaba, que era una madura con un coñito de quinceañera, que se lo iba a dar de sí un poco e iba a aprender a gozar bien de él, dicho esto le introdujo dentro de su órgano tres dedos, Ana le comentó que parió por cesárea, por eso y por lo otro lo tenía de esa forma.

El chico continuaba jugando con su coñito, le metía en su coñito sus deditos repetidas veces, para después sacárselos y hacer que ella los chupase, saboreando sus flujos, esto lo repetía una y otra vez, la masturbaba, el chico le decía que se lo estaba pasando muy bien, con su pene entre las tetas y tres deditos en la vagina, él le decía que le iba a abrir bien el coñito, ella no decía nada pero disfrutaba de la situación, posteriormente el muchacho, mientras seguía con los dedos en su coñito, le dijo a ella que se la chupase un poco, Ana le respondió que nunca había chupado una así, que era enorme, dicho esto, empezó a pasar la lengua por toda la polla, mojándola por todos lados, permaneció así un rato hasta que le dijo a él que le gustaba su miembro, y que si seguía con los dedos así iba a correrse, el chico le respondió que de eso se trataba, que quería que se corriese de nuevo para que se dilatara bien, que por eso se la estaba follando su coño depilado con los dedos, los cuales hacían ruido al introducirse con tantos flujos.
A continuación el muchacho le dijo que se tragara su polla, y ella comenzó a metérsela, primero un poco, después un tanto más, hasta que logró introducirse la mitad, estaba a tope su boca, no podía con más, pero él la animaba a que se metiese algo más, cosa que hizo, provocándole inmediatamente arcadas cada vez que se la metía, su boquita no podía abarcar toda la polla, y eso que lo intentaba a pesar de las numerosas arcadas, y de las lagrimas que le salían por los intentos, ella estaba disfrutando de la situación aunque no lograba por mucho que lo intentaba introducirse más centímetros del miembro, él a horcajadas sobre sus pechos lo disfrutaba mientras masturbaba su coñito. Con esta situación se estuvo un rato, hasta que ella se corrió de nuevo, empezó a soltar fluidos por su agujerito, inundando las sabanas, mientras continuaba mamando la polla del chico lentamente a la vez que iba soltando gemidos por su orgasmo.
Ana estaba con la polla en su boca, mamándola, y su coñito soltando flujos sin parar, estaba pletorita, su calentura no tenía fin, el chico estaba aun encima de ella a horcajadas, con ella chupándole lentamente la polla, cuando de repente vio que en la habitación estaban todos los operarios de la mudanza, los cuatro. Al verlos, el muchacho que estaba encima de ella les dijo que habían llegado justo a tiempo, porque la madurita se acababa de correr y estaba jugosa, y que iba a empezar a follársela.

Los dos nuevos chicos comentaron que no se podían creer que fuese cierto lo que les había contado, que era cierto lo puta que era, Ana cuando los vio se sobresaltó y eso hizo que prolongase aún más su orgasmo anterior, estaba gozando en una mañana más que toda su vida de casada. Ana me comentó que cuando quiso reaccionar estaban los cuatro alrededor de la cama, desnudos, mirándola con ojos de deseo. Entonces el primer chico que la folló se presentó, dijo que se llamaba Óscar, después comentó que el compañero se llamaba Javi, seguidamente dijo que los otros dos eran, uno Ramón, que tenía treinta y seis años, casado, muy varonil y el más fuerte de todos, y el otro se llamaba David, tenía diecinueve años, que al oírlo ella casi se desmaya, tenía la misma edad que su hijo, poseía una cara aniñada, aunque su cuerpo fibroso no estaba mal.

Enseguida Ramón se acercó de pie a ella ofreciéndole su pene erecto para que se lo chupara, David no pudo evitar abalanzarse sobre sus pechos y empezó a lamer y succionar sus pezones, Javi seguía de rodillas en la cama pero ya no a la altura de su pecho sino de su cintura, estaba colocando cada una de las piernas de mi amiga alrededor de su cintura, y mientras apuntaba con su descomunal miembro a su vagina, le decía a los demás que una tía de esta edad lo que necesitaba era una polla como la suya, que a ella aún no le habían dado y que prácticamente la iba a estrenar, sin más y de un solo empujón introdujo la cabeza de su pene en su coño, Ana dio un grito de dolor.

Jamás había tenido nada con semejante grosor dentro, él sonriendo le dijo que se relajase, que ya había pasado lo peor y que ahora empezaba lo bueno, era todo un experto, y en cuanto vio que los músculos de su vagina se relajaban y dejaban de estar tensos, introdujo más de la mitad de su pene sin mayor esfuerzo en el chorreante coñito, ella nunca había sentido nada igual, las paredes de su vagina parecían adaptarse al grosor de ese miembro que luchaba por dilatarlas y la presión que ejercía sobre ellas comenzaba a transformarse en una sensación verdaderamente placentera, ella se estaba dejando llevar.

Ana comenzó a succionar la polla de Ramón con avidez, y a la vez disfrutaba de cómo David seguía chupando y mordisqueando sus pezones. Javi comenzó un lento vaivén en su interior, en cada paso iba introduciendo más y más su polla en ella, ella no podía creer que su vagina pudiera albergar su miembro y menos aún que éste le empezase a producir semejante placer, ella notaba como su vagina se había adaptado a la polla, su pene rozaba la entrada de su útero en cada empujón, Ana no pudo más y comenzó a correrse en medio de un gran alarido de placer.

Mientras ella se corría de nuevo, la chica pudo oír a los chicos hablar entre ellos, Javi les decía que vaya lo poco que había aguantado, y que como le gustaba, que tanto quejarse y luego como le gusta, que ese coño era increíble, que iba a tener que follársela más veces si quería dejar de tenerlo así de estrecho e irse acostumbrando a follar, para finalmente preguntarle a Óscar que si el pensaba lo mismo, ya que antes se lo había cargado y lo llenó de semen, el cual aun salía de su vagina con sus flujos, haciendo que hubiese un gran rebujo de líquidos, el compañero le respondió que era cojonudo, que a él le ordeñó antes la polla, pero que volvía a tenerla dura y que tenía ganas de pajearme viendo el espectáculo. David les dijo que las tetas eran magnificas, enormes y con unos hermosos pezones, y Ramón les comentó que como siguiera chupándosela así no iba a tardar mucho en correrse, que su mujer en la vida se la había chupado igual, que se la podía meter casi hasta la garganta y que era muy placentero eso.

Javi le dijo a ella que tenía un coño muy rico, que parecía querer succionarle la polla, Ana no dijo nada, aunque no paraba de jadear, Javi le comentó que si la viese su marido con la escena que se estaba produciendo, en la cual a ella se la trataba como si de una puta se tratase, a lo mejor su esposo la comenzaba a follar mejor, ya que, continuó diciéndole, tenía un coño para que disfrutase de él y para disfrutarlo, mi amiga continuaba sin hablar, pero seguía luchando por respirar.

Javi continuó con su monologo, le recomendó a Ana que ese día era mejor que no follase con su marido, porque le dijo que le iba a dejar el coño tan abierto que podría enterarse de que se la habían estado montando. Mientras Javi hablaba, le fue metiendo cada vez más su miembro en su vagina, hasta que se lo dejó prácticamente entero dentro, entonces Javi le comentó que sólo faltaba un poco más, que se había adaptado enseguida a su polla y que quería que gozara con ella.

En ese momento, Ana no paraba de tener orgasmos, encadenaba uno con otro, cada vez mejores, podía sentir como Javi con sus fuertes brazos la cogía de las caderas y la acercaba y alejaba de su cuerpo del suyo al ritmo que él imponía, ella sentía ese miembro hirviendo entrar y salir de ella, rozando las paredes de su coño como nunca otro lo había hecho jamás. De repente Javi acercó con más fuerza el cuerpo de ella hacia él, entonces ella pudo notar como el glande traspasaba la entrada de su útero y se introducía en él, ahora sí la habían penetrado por completo, Ana podía sentir su vagina completamente llena y más dilatada que nunca y la totalidad de la cabeza del miembro en el interior de su útero, el gemido que dio debieron de oírlo todos los vecinos, no podía dejar de correrse.

Javi mientras destrozaba el coñito le decía que ahora sí que estaba bien abierta, que pocas llegaban hasta tan hondo, le decía que tenía un coño impresionante, estrecho y muy voraz al mismo tiempo, Javi le comentó que estaba disfrutando mucho metiéndosela por completo, a la vez que le ordenaba a ella que disfrutara de ella y siguiera corriéndose.

Estando así, Óscar les dijo a Ramón y David que se apartasen, que iba a echar toda su leche sobre ella, estos le obedecieron y al mismo tiempo que se corría ella también lo hacía Óscar sobre mi amiga, el chico se había estado masturbando mientras veía todo, Ana podía sentir su leche hirviendo sobre sus pechos. Óscar le decía que le encantaba ella, y que disfrutara de su semen en sus pechos, que sabía que le gustaba, porque a las putitas les encantaba eso.

Mientras sucedía este acontecimiento, Javi dijo que no aguantaba más, que su coño era un auténtico volcán pero él le iba a apagar el fuego que llevaba dentro, acto seguido se empezó a correr, Ana al darse cuenta, le dijo que no se corriese dentro, que ya se lo había llenado antes el compañero, pero Javi no le hizo caso y continuó, la polla de él palpitaba una vez y otra en su vagina, y con cada ella podía notar como estaba depositando toda su leche hirviendo no en su vagina sino en el interior de su útero, en el que notaba la presencia de la cabeza de su miembro, bastó notar esos intensos, calientes e interminables chorros dentro de ella para prolongar aún más su orgasmo.

Mientras se corría, Javi le decía a mi amiga que estaba disfrutando mucho corriéndose en su interior, que era una hembra muy buena, que le estaba sacando todo su semen, que tenía que ver su marido las veces que se estaba corriendo y lo que podía llegar a tragar su coño. Óscar continuó diciendo que habría que montarla varias veces al día para dejarla satisfecha, que está visto que eso es lo que le falta, que lo raro era que hubiera aguantado tanto para ponerle los cuernos al soso de su marido, para finalizar diciendo son una gran sonrisa que a una tía con un coño así necesita que la follen bien, en su casa o fuera de ella.

Tras unos momentos de implas, cuando Ana volvió a ser conciente de lo que sucedía, pudo ver como David se había tumbado junto a ella en la cama, al mismo tiempo que Javi sacó su polla del coño de mi amiga. Poco después, Ramón y Óscar la cogieron a ella por los brazos en volanda hasta ponerla encima de David, en el corto trayecto pudo sentir como todos los flujos que tenía en su vagina resbalaban por sus muslos, al bajarla, le enfundaron la polla del crío en su vagina, él boca arriba, y ella encima, David le decía que era un gustazo, que siempre había querido que le cabalgase una madura tetona como ella, a la vez que le ordenaba que se moviese, mientras le amasaba sus pechos.

Ana en ese momento pensaba que se estaba volviendo loca, estaba cabalgando a un chico que podría ser su hijo, pero eso no le influyó, empezó a subir y bajar sobre su joven miembro como una auténtica loca, mientras, podía ver a los demás riendo, Óscar decía que con lo puta que era, ella es capaz de todo, Javi decía que ya no iba a pasar ni un solo día en que no se follase una o varias pollas, Ramón, incrédulo, afirmaba que jamás pensó que una casada pudiese llegar a ser tan zorra. Mientras, ella seguía subiendo y bajando sobre el chico, podía sentir su miembro en el interior, le producía una sensación placentera, pero ni por asomo igual a la que había experimentado anteriormente.

David le pellizcaba y tiraba de sus pezones, mientras que le decía que era una mamá muy guarrilla, que disfrutara de su polla, que le iba a dar lo que necesitaba, que siempre había soñado con follarse a una madura casada. A Ana oírle decir eso hacía que se pusiese más y más cachonda aún, cosa que notaron Ramón y Óscar, el primero aprovechó para ponerse de pie en la cama y la obligó a chuparle su polla de nuevo, al tiempo que seguía cabalgando al más joven de todos, el segundo se sentó sobre la cama, detrás de ella, y comenzó a acariciar con sus dos manos sus nalgas.
Al poco de estar así, ella pudo percibir como uno de los dedos de Óscar, empapado de sus flujos vaginales, empezaba a perforar poco a poco su ano, la sensación, a pesar de ser nueva para ella, era sumamente placentera, el hecho de sentir que tenía una polla en su coño, otra en su boca y un dedo ya completamente dentro de su ano, hizo que se corriese de nuevo. Ella tuvo que dejar de chupársela a Ramón para poder comenzar a gemir como una posesa, momento que aprovechó Óscar para intentar introducir otro de sus dedos en su esfínter, pero su culito ejercía un poco de oposición así que al poco los sacó de él.

Ana continuaba follándose a David, y enseguida notó que empezaba a intentarlo de nuevo, introdujo uno de sus dedos por completo en él, ejerciendo un ligero vaivén, y enseguida lo sacó, de inmediato intentó introducir dos a la vez, ella notó de nuevo una presión sobre su esfínter, pero esta vez era diferente, al girarse pudo ver que no era Óscar sino Ramón el que estaba tras de ella, continuó igual, hasta que de repente empezó a penetrarle el culito con su pene, con una de sus manos empujó su espalda dejándola prácticamente inmovilizada sobre el pecho de David, que aún tenía su polla en ella, y ejerciendo un poco de presión albergó la punta de su glande en el ano, Ana tuvo la sensación de que le introducían un hierro al rojo vivo en su cavidad, y enseguida le pidió que no siguiese, que nunca lo había hecho por ahí.

Ramón le dijo a ella que se tranquilizara, que estaba seguro de que le iba a gustar, que parecía mentira que a una tía de su edad y tan buena como ella, la tuvieran prácticamente sin usar, para continuar diciéndole que se dejase estrenar el culito, que se lo iba a inaugurar y vería después que gusto sentía, que a su mujer le encantaba que se lo hiciera y que a él no había cosa que más gusto le diese que follarse el culo de una tía, para finalizar diciéndole que se tranquilizara que ya empezaba a entrar.

Poco después, Ana le dijo a Ramón que fuera más despacio, que la iba a reventar, cosa que él hizo, preguntándole después si así le gustaba más, ella le respondió que sí, que empezaba a gustarle, él le comentó entonces que lo sabía, que era divina, que le encantaba lo estrechito que tenía el culito, que se había follado un montón de culos en su vida, pero que nunca había estrenado uno, ni siquiera el de su mujer, que era una maravilla lo estrechito y caliente que estaba, para terminar diciéndole que ya tenía la mitad de su miembro dentro.

Ana le dijo que le estaba gustando, que llevaba tiempo con ganas de probarlo pero nunca se había atrevido a confesárselo a su marido, Ramón con una sonrisa en la cara le comentó que no sabía su marido lo que se perdía, porque ella tenía un culo divino e iba a ser él quien se lo abriese, después Ramón le dijo que se dejase meter un poco más, y ella le dijo que de acuerdo pero que lo hiciera despacio. La situación era espectacular, David inmóvil boca arriba con la polla dentro de Ana, Ramón perforando el ano de ella y Javi y Óscar de espectadores.

Ramón le comentó que disfrutara, que ya estaba casi toda dentro de ella, poco a poco iba entrando entera, Ana les comentó que no se podía creer lo que le estaban haciendo, que tenía dos pollas dentro de ella, Ramón le replicó que se lo creyese porque era cierto, y porque ahora sí estaba completamente dentro su miembro. Javi le comentó que era una yegua de primera que necesitaba ser montada y que ellos eran unos potros salvajes que habían venido a solucionar su problema, Ramón le dijo que ella estaba en celo y que ellos se lo iban a quitar, para finalmente preguntarle a David si eso era verdad, el cual le respondió que sí, y que notaba su polla dentro junto a la suya, los dos miembros se podían sentir mutuamente a través de la fina pared separadora.

En ese momento, David comenzó de nuevo a follársela, para ordenarle seguidamente a Ramón que también lo hiciera a la vez, este lo hizo respondiéndole que no iba a parar hasta que regase su culo por primera vez de leche, que esa tía era un cañón y que parecía mentira que no la follasen bien en casa, que no podía creer que hubiera dejado su marido ese culito para otro, que era divino.

Óscar les comentó a sus compañeros que cuando se la folló antes no pensaba que fuese tan puta, que si lo llega a saber se lo hubiese estrenado él, que jamás imaginó que le fuese a gustar tanto tener dos pollas dentro, que al final él tenía razón, que es una buena zorra que se está corriendo de nuevo, que menudos gemidos daba, que la iban a oír todos los vecinos. Javi entonces les dijo que no se preocupasen, que él le iba a tapar la boca, que si le gustan dos pollas seguro que con tres se lo pasa mejor. Entonces Javi se subió de pie a la cama y le ofreció su enorme miembro de nuevo erecto a Ana para que comenzase a mamarlo.

Minutos después, Ramón comentó que no podía más, que tenía el culo tan estrecho que iba a hacer que se corriese de un momento a otro, David le replicó que él en el coño aguantaba todavía un rato más, y momentos después Ramón empezó a correrse, diciendo en voz alta que se lo iba a llenar de leche por primera vez, que era divino, que ella estaba disfrutando, que estaba dando grandes espasmos con la corrida en su culo, David le comentó que los estaba notando en su coño. Javi les dijo que a pesar de estar corriéndose, a él se la seguía mamando como si tal cosa, que a Anita iban a tener que follársela más. Dicho esto, Óscar apartó a Ramón diciéndole que quería tirársela de nuevo.
Ana estaba en la gloria, se había corrido innumerables veces, acababa de experimentar lo que era tener tres pollas dentro de su cuerpo, le había encantado y más aún, había descubierto que era capaz de satisfacer a tres hombres a la vez. Óscar subido a la cama, ocupó el lugar de Ramón, y se la introdujo en el culo, David seguía follando su coño a buen ritmo y ella disfrutaba chupando la polla de Javi.

Así estuvieron un rato, hasta que Óscar sacó su miembro del culo de mi amiga, estuvo un rato fuera, para después poner sus manos sobre las caderas de ella, Ana puso un poco más su culo en pompa para facilitar su entrada, pero ella se había equivocado, Óscar le pidió sitio a David, quería meter su polla también en el coño, acto seguido ella pudo notar como comenzaba a introducir su miembro en su coño tras haber parado antes los movimientos David, que tenía quieta su polla en el interior de su vagina, ella tenía cara de incredulidad, no podía creer lo que estaba pasando, en ese momento, ella pensaba que le iban a desgarrar su coño, pero al poco tiempo pudo notar como se iba abriendo paso en su vagina hasta sentir que se introducía por completo

Óscar le dijo a ella que al fin lo lograron, que ahora sí que estaba bien abierta, que habían hecho falta dos pollas pero al fin habían conseguido abrir ese coño de quinceañera que tenía, que ahora ya estaba lista para disfrutar a tope de él, para concluir preguntándole que si le gustaba sentir dos pollas dentro, Ramón le dijo que cuando lo usase su marido no lo iba a reconocer, que ahora tenía el coño digno de una puta y que iba a sentir la necesidad de usarlo a diario, que las que habían probado esto aún los llamaban, porque ya no tenían bastante con lo que les daban en casa, que ahora necesitaban que las montasen a diario y de bien, que esto era follar y no lo que le daban en casa. Javi le dijo que si ella quería irían a diario a follarla, que le iban a soltar tanta leche que al final se quedaría preñada, que ya habían hecho unas cuantas barrigas y los cornudos de sus maridos criaban a los niños como si fuesen de ellos.

Óscar entonces al ver la pasividad verbal de Ana, le ordenó que dejase de chupar y le dijese que si le gustaba como la estaban follando, ella obedeció, y les dijo que debía de estar loca pero sí le gustaba, que le encantaba, que no se preocupasen por lo del embarazo que tomaba la píldora, seguidamente continuó mamándosela a Javi. Momentos después él le dijo que se corría, le sacó la polla de la boca y empezó a expulsar semen sobre la espalda de ella, quedó blanca, poco después David le dijo que no aguantaba más, se salió de debajo de ella, y empezó al poco tiempo a verter su leche sobre la espalda y el pelo de Ana, ahora sí que estaba embadurnada de semen.

Óscar todavía aguantaba, ella estaba a cuatro patas y él se la metía por el coño desde atrás, Ramón se puso delante, con su pene flácido, pero metiéndoselo en la boca a Ana para que lo saborease y se lo pusiera de nuevo a tono, Óscar le daba una y otra vez, mientras le decía que era una putita en repetidas veces, le manifestaba que su coño ya no era el del principio, pero que a él le gustaban más así, bien abiertos, tragones y siempre con ganas de tener pollas dentro. Óscar le comentaba que una tía como ella había nacido para ser montada, incluso él la incitaba a que se dedicase a eso profesionalmente. David y Javi de pie, al lado de la cama miraban el espectáculo, mientras a Ramón se la chupaba de nuevo, su polla estaba otra vez erecta.

Pasados unos minutos, Óscar le dijo que se corría de nuevo, se la sacó, la tumbó boca arriba, quedándose Ramón si la boca de ella, y empezó a bañar sus tetas, mientras lo hacía Ramón puso su polla en la boca de Ana, y comenzó a follársela, metiéndosela todo lo que podía, ella estaba sobrepasada por esa follada de boca, pero sacaba toda su lengua para saborear entera el miembro del chico, Óscar mientras terminaba de descargar su semen incitaba a Ramón a que se la metiese hasta la garganta, Ana se le saltaban las lagrimas con la polla de él en su cavidad bucal, no dejaba nada fuera, y ella de vez en cuando soltaba arcadas. Ramón seguía así, y los otros tres chicos de pie le incitaban a que continuara. Pasado un rato, Ramón se corrió de nuevo, en la boca de ella en principio, pero después por su cara y pelo, Ana tenía una gran sonrisa mientras esto sucedía, la cual intercambiaba con sacadas de lengua de su boca de forma ansiosa buscando la polla del chico.

Ana quedó tendida en la cama, embadurnada completamente de semen por la totalidad de su cuerpo, entero brillaba signo de tener todo cubierto, la cama estaba chorreando entre el semen y sobretodo los muchos flujos que había soltado ella con tanto correrse. Los chicos se vistieron y se marcharon a continuar con su tarea, no sin antes dejarle sus teléfonos por si querían llamarlos, ella quedó en la cama tirada, reventada del esfuerzo, su coñito estaba muy abierto, enrojecido, lo tenía ahora que se le secaba muy escocido, el culo igualmente estaba ruborizado, abierto, se notaba que había tenido uso.

Al rato se dio cuenta de que faltaban diez minutos para que llegasen su hijo y el marido, así que se levantó inmediatamente, metió toda la ropa de la cama en la lavadora y se fue a bañar. Cuando salió del baño ya estaban allí los dos, ella no se podía ni mover, y sentarle le dolía, estaba completamente destrozada, sus agujeros habían tenido más uso del acostumbrado.

Ana desde esos momentos no deja de soñar con los chicos de la mudanza, incluso más de una vez se ha masturbado pensando en ellos. Su marido no se dio cuenta de nada, dice que pasaron unos días hasta que mantuvo relaciones con él, y no fueron muy satisfactorias.

Autor: Fary pabloeresmas (arroba) hotmail.com

Digg digg it! Digg del.icio.us Digg technorati Diggfark Digg facebook

Si deseas utilizar esta noticia en tu blog, portal o página web utiliza el siguiente enlace:

Te recomendamos las siguientes webs amigas:

 


MORENITA MILF RABIOSA
Esta loca por el sexo nos empieza calentando metiéndose los dedos por su culo aún cerradito.


RUBIA DE CUERPO PERFECTO
Una putita se abre de patas esperando que alguien venga a cabalgarla! Esta bomba sexual nos enseña su cuerpo de diosa.


UNA BACANAL ECUESTRE
Una joven morenita ha quedado en un hipódromo con un productor de cine, ignorando que se trata de un productor porno.

 
8. Gays
11. Videos
12. Gordas
Ver Listado Completo

 

© 2008 MamaEsPuta.com. Todos los derechos reservados.
Prohibida toda reproducción sin la autorización expresa de sus autores.
Diseño Web | Gana Dinero como Webmaster $$$