Estaba internado convaleciente despues de una caida en la moto y lo que menos me esperaba era que al despertar me encontrara a una guarra jugando con mi polla como si fuera un caramelo. La puta penso que nadie se daria cuenta si me daba un probada y cerro la puerta con llave.

Camelia tiene mucha suerte con las zorritas, por sus grandes tetas es siempre la victima de los guarros y hasta de las gaurritas mas cachondas que quieren montarse orgias con ella. No tiene mas remedio que colaborar con lo guarros y hacerles alguna paja con sus enormes hubres.